Merendando con Olga Román

Olga Román nos espera en el Café Comercial de Madrid. La artista que se dio a conocer por sus años de giras y discos con Sabina ya ha grabado tres discos en solitario. “Seguir Caminando” salió al mercado a comienzos del mes de marzo

Dicen las críticas que este último disco, “Seguir Caminando”, es un disco de madurez…
Según vas haciendo canciones vas aprendiendo más, en teoría. Estoy muy muy orgullosa de todos mis discos y estoy muy orgullosa de mi tercer disco. Me imagino que la madurez te la da el paso del tiempo, quizás te sientes más segura… pero bueno, eso es más un comentario exterior.

“Seguir Caminando” tiene dos colaboraciones muy especiales, la de Sabina y la de Pablo Milanés ¿Cómo surgieron?
Las colaboraciones surgen una vez que la canción ya existe. Igual que hay gente que hace discos de colaboraciones, en mi caso las colaboraciones surgen al final. En el caso de “Margarita” con Sabina surgió al final del disco, y en el caso de “Cada vez que te vas” con Pablo Milanés fue como un puzle. Sabina me animó a grabarlo con él porque cuando él lo sugirió Pablo estaba en España, pero cuando lo íbamos a grabar ya no estaba, entonces contactamos con él a través de su director musical. Miguel Nuñez se encargó de todo y nos lo pusieron muy fácil.

Juan Uria suele escribir casi todas las letras de tus canciones. Para coger una letra y hacerla tuya y ponerle música me imagino que tienes que tener mucha complicidad con esa persona…
Las letras son algo importantísimo en la canción y en este caso Juan Uria escribe las letras para mí, tratando de ponerse en mi cabeza y tratando de hablar como una mujer. Creo que a él le gusta y de alguna manera también me da la opción de cambiar algo en algún momento dado. Me permite trabajar de una manera muy flexible y compenetrada. Lo que ocurre muchas veces con letras que no son tuyas es que te encuentras con letras que te encantan, pero que a lo mejor cambiarias cuatro palabras…no solo para ponerle música si no para cantarla también, tienes que sentir complicidad, tienes que sentirte identificada para de alguna manera hacerlo tuyo. Me ha pasado, por ejemplo, en el segundo disco, a una de las letras, “Dime por qué”…yo no conseguí ponerle música, entonces se la di a Darío Eskenazi, un músico que le puso la música a la letra de Juan Uría. Hay letras que a lo mejor no terminas de encontrarles música…es todo un misterio…la música de “Seguir caminando” me salió muy fácil y a “Que sí, que no” le cambié hasta tres veces la letra.

Entre tu segundo y tercer disco has sido madre ¿Cómo te ha influido a la hora de trabajar?
Me ha influido sobre todo en el tiempo. El tiempo es lo que más te cambia. Me acuerdo de que cuando comencé a componer de nuevo estaba como atrofiada después de tantas canciones infantiles, armónicamente y melódicamente notaba la sensación de estar atrofiada, pero principalmente es el tiempo…por otro lado, tener menos tiempo para pensar en ti te permite estar más en el mundo. El tiempo que te quita también te da otra perspectiva de las cosas.

¿Qué recuerdos tienes de tus primeros años en el mundo de la música?
Para mí fue toda una sorpresa dedicarme al mundo de la música porque yo estaba en la universidad y siempre había estudiado música, pero nunca me había planteado ser cantante profesional. Todo surgió muy por azar. Lo que más recuerdo de esa época era la fascinación de descubrir un mundo totalmente diferente a lo que yo conocía. Yo era muy muy tímida, una estudiante universitaria muy aplicada y de alguna manera me encontré frente a la música que siempre me había emocionado…la gente me animaba mucho y fueron unos comienzos muy bonitos y muy entrañables. Recuerdo que mis compañeros de clase no sabían que yo me dedicaba a la música y de repente me vieron cantando con Aute. Fue algo muy natural. No recuerdo tener nervios antes de los conciertos. De alguna manera la responsabilidad era compartida con todos.

Viviste y estudiaste en Boston ¿Cómo llegaste hasta allí?
Buscando un poco me dieron una beca y estuve 8 años en Boston. Me dediqué a cantar en formaciones muy distintas, jazz, latinoamericana, afrocubana…con veinte años solo quería aprender y aprender. Otro grupo donde estuve era de música brasileña, con ese grupo hicimos muchas cosas y luego ya empecé a cantar en español.

Has estado más de diez años unida profesionalmente a Sabina ¿qué recuerdos conservas de aquella época? ¿qué relación tienes con él actualmente?
Nos acabamos de ver hace poco. Recuerdo la primera vez que lo vi y la primera vez que lo conocí en un bar de Vallecas donde ensayábamos con Aute, y yo era muy tímida y recuerdo hablar con Joaquín y sentirme entendida en una época en la que me comunicaba poco… y cuando volví de Boston después de 8 años me llamó para cantar con él. Han sido años muy bonitos muy intensos…de conocer Latinoamérica… nos lo hemos pasado muy bien en el escenario. Joaquín además es muy generoso y te hace ser partícipe. Te pide que cantes una canción tuya, te hace sentir muy a gusto, muy cómplice de todo lo que está pasando. Han sido 13 años trabajando con él y me hacía mucha ilusión que cantara en el disco. Yo creo que la complicidad sigue intacta. Me lo he pasado muy bien con Sabina.

Repasando algunas de las colaboraciones que has hecho, tanto en cine como con otros artistas, llama la atención tu trabajo con Extremoduro.
Lo que pasó es que me llamaron para cantar en un disco de Fito y Fitipaldis, en “Lo más lejos a tu lado”. El productor de ese disco también trabajaba con Extremoduro, y me llamó para grabar con el grupo. Fue de las cosas más divertidas que he hecho. Me divertí mucho y fue un pequeño reto para mí, porque era algo muy distinto a lo que yo hago. 

¿Planes de futuro?
Estamos cerrando fechas de gira y por Latinoamérica también queremos ir. Me siento muy a gusto en Latinoamérica, además, durante los años que estuve en EEUU conocí a mucha gente de allí y nada, pensando ya en el próximo disco.

Por Paula Gab. Fotografías de Andrea Mateo.


De cañas con…Carlos Siles: “Es la primera vez que vamos a tocar, no con tanta gente pero sí con tanto ruido”

Carlos Siles se sumerge en un sueño que persigue y consigue con “Cuántas veces habré intentado que juegues conmigo” . El granadino, en plena despedida de su primer álbum por varias ciudades de la península, vuelve a la sala Contraclub de Madrid el proximo 19 de marzo.

¿En qué momento te ves atraído por el mundo de la música?
De pequeño me encantaban los Beatles y me obsesioné un montón con ellos. Cuando tenía 14 años pensé que estaría guay aprender a tocar un instrumento y poder tocar canciones de los Beatles.

¿No es un poco “tarde” empezar con 14 años a hacer música?
Yo me dedicaba al judo pero no me lo pasaba del todo bien y de repente le dije a mi madre que quería dejarlo, pero a mi madre no le pareció bien porque ella quería que fuera cinturón negro para tener un título y poder dar clases como profesor. De hecho me faltaban poco tiempo para tener el cinturón negro…

¿No piensas que hay que tener un don para dedicarse a la música? 
No hay que tener un don, para nada. Hay mucha diferencia entre algo que quieres aprender por vocación a algo que te imponen de pequeño. En mi caso me puse a tocar la guitarra y además como me gustaba escribir relatos y todo eso, pensé “si tengo una guitarra y tengo algo que decir puedo ir haciendo cosas…” No te planteas nada en serio solo que luego llegas a una edad y en un sitio como es Madrid y piensas “¿por qué no voy a enseñar esto a un público?” 

Me imagino que a la hora de formar un grupo es imprescindible conectar con esas personas con las que vas a trabajar, en ciertos momentos, casi a diario… 
Claro. Además si algo no me convence desde un principio o hay algo que no quiero hacer no lo voy a hacer, por mucho que me intenten convencer de lo contrario, y poco a poco me he tenido que ir adaptando a las circunstancias. Más que tocar con lo que yo quería en un principio me he ido un poco a lo que tenía más disponible. El violonchelo me encantaba y nunca imaginé a un piano en mi banda y siempre lo descartaba, de repente conocí a alguien que tocaba el piano y nos fuimos adaptando y ahora lo considero imprescindible.

 ¿Cómo preparas la despedida de tu primer disco, “Cuántas veces habré intentado que juegues conmigo“?
Con la nueva banda haremos un resumen de lo que ha sido el álbum. Queremos darle un nuevo aire a todo despidiéndonos de un disco que nos ha dado un montón de cosas…despedirnos a lo grande con una banda completa. Es la primera vez que vamos a tocar no con tanta gente, pero sí con tanto ruido.(Carlos contará el próximo sábado con un piano y metalófono, un violonchelo, una guitarra y una batería).  

¿Alguna sorpresa para el concierto del sábado 19 de marzo en Madrid? ¿Nuevos temas?
Hay temas nuevos pero me los quiero guardar para cuando saquemos el segundo disco,  estaré tocando como 5 o 6 canciones nuevas pero me estoy guardando otras 6 o 7 para que cuando vayamos a por el segundo disco haya sorpresas.

¿Planes de futuro?
El segundo disco quiero grabarlo en verano pero no sé cómo lo haremos…ahora estamos centrados en los conciertos y cuando termine la gira, para abril o mayo, pensaré en las posibilidades que tenemos…

Por Paula Gab.


Malú visita Red Carpet días antes del comienzo de su gira

Malú regresaba el pasado 12 de octubre con su disco “Guerra Fría”, su octavo trabajo tras más de 10 años cosechando éxitos. Ahora, la cantante madrileña se embarca en una gira que la llevará por toda España en los próximos meses.  

Con apenas tiempo y muy centrada en la promoción del Tour “Guerra Fría”, Malú guarda un hueco para Red Carpet. Durante los próximos meses actuará en diversas ciudades españolas acompañada por su banda de siempre, con la que se siente cómplice y en familia:“Son muchísimos años con ellos y para mí son los mejores. Quiero tratar de llevar un show lo más divertido posible, y que todo el mundo salga contento, con una sonrisa en la boca y olvide todos sus problemas”. 

La cantante, que comienza su gira en Zamora el próximo 25 de marzo, comenta no tener que llevar a cabo ninguna preparación física especial a la hora de afrontar tantas horas sobre los escenarios, parece que el derroche de talento y energía lo lleva intrínseco: “Trato de tener una preparación previa a la gira en cardio, y depende de hasta qué punto llegue con la promoción, pero con todo lo que queda este año ahora mismo apenas me da tiempo a hacer nada”.

 Hija del cantaor de flamenco Pepe de Lucía y sobrina de Paco de Lucía, Malú desde pequeña vivió rodeada de arte: “heredas quizás la forma de expresarte”. Ella siente un profundo respeto y admiración por su familia: “Realmente el venir de una familia de artistas no ha sido ni una ventaja ni una desventaja. Desde que empecé a los 16 años en esto, dejé al margen a mi familia profesionalmente, porque me parecía una falta de respeto lo contrario, y porque tienen un apellido muy grande que yo jamás querría manchar. Sí que es verdad que al venir de donde vengo te miran con muchísima más lupa, pero no me ha traído ningún problema”.

Natural, cercana y humilde,  Malú confiesa no sentirse cohibida a la hora de llevar a cabo una vida normal: “No me considero una persona famosa. Hago una vida bastante normal dentro de lo que puedo y de las limitaciones de mi trabajo. Salgo a pasear con mi perra…No me para que la gente me pueda conocer más o menos. La gente que me reconoce siempre ha sido muy respetuosa conmigo y todos me han tratado con mucho cariño”.

A lo largo de toda su carrera, que comenzaba en el año 1998 con “Aprendiz”, la artista ha sufrido varios cambios de imagen, pero tiene clara la importancia de no cambiar su esencia: “Está claro que la imagen es importante y me gusta mantener mi línea, pero por mucho que haya unas tendencias u otras no me pondría algo con lo que no me viera, siempre tengo gente a mi alrededor que me aconseja, como Vivi Verdú y otras muchas personas, y eso siempre es bueno”.  

Malú se despide de Red Carpet prometiendo hacer otra visita más larga cuando finalice su gira, por la que pasará, entre otras ciudades, por Barcelona el 9 de abril en el Sant Jordi Club y por Madrid el próximo 14 de abril en el Palacio de los Deportes

Por Paula G. Abadía. Fotos proporcionadas por RLM.